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Labyrinth Walk

Un Labyrinth Walk es una meditación caminando en silencio en la que cada persona sigue el único sendero sinuoso de un laberinto hasta su centro y de vuelta al exterior. La práctica es antigua; su recuperación moderna se asocia con Lauren Artress y Veriditas, la organización que ella fundó, que describe el recorrido en tres etapas: soltar en el camino de entrada, recibir en el centro y regresar en el camino de salida. A diferencia de un laberinto de encrucijadas, aquí no hay callejones sin salida ni decisiones que tomar, de modo que la atención queda libre para posarse en una pregunta o simplemente para ir más despacio.

Duración
30m–1h
Tamaño del grupo
1–30 people
Materiales
Un laberinto: permanente, pintado en el suelo o de lona portátil, Un espacio tranquilo alrededor con algún lugar donde sentarse, Cuadernos y bolígrafos para la reflexión posterior (opcional)

Guion de facilitación

  1. 1

    Llevar al grupo al laberinto. Explicar el sendero único, la diferencia con un laberinto de encrucijadas y las tres etapas de soltar, recibir y regresar. Indicar cómo cruzarse con otras personas y dónde esperar al terminar.

    5 min
  2. 2

    Pedir a todos que se sienten en silencio y, si lo desean, elijan una pregunta o una intención para el recorrido.

    3 min
  3. 3

    Hacer entrar a las personas de una en una con un breve intervalo. Mantener el silencio uno mismo y quedarse en la entrada para marcar el ritmo de las entradas.

    22 min
  4. 4

    A medida que las personas salen, indicarles un lugar donde sentarse. Cuando haya salido la última, invitar a unos minutos de escritura privada.

    5 min
  5. 5

    Ofrecer una ronda voluntaria: una frase sobre cómo fue el recorrido, o pasar. No interpretar ni discutir lo que las personas compartan.

    5 min

Consejos

  • Recorrer el laberinto personalmente de antemano para saber cuánto dura un trayecto de ida y vuelta sin prisa, y planificar el bloque en función de la última persona que entra, no de la primera.

  • Escalonar las entradas; si todo el mundo empieza a la vez, el sendero se atasca y la gente empieza a observarse en lugar de caminar.

  • Mantener el encuadre breve y sencillo, y dejar que quienes prefieran sentarse y mirar lo hagan sin comentarios.

Errores comunes

  • Presentarlo como un acertijo o un reto, lo que predispone a la gente a apresurarse hacia el centro y perderse el caminar lento, que es lo que hace el trabajo

  • Hacer entrar a todo el grupo a la vez, de modo que el sendero se convierte en una fila y las personas pasan el recorrido gestionando el tráfico

  • Cargar la introducción de afirmaciones espirituales, lo que hace que los participantes escépticos se desconecten antes de empezar

  • Exigir que todos cuenten después un hallazgo, lo que convierte una experiencia privada en una actuación y dificulta el siguiente ejercicio en silencio

  • Subestimar el tiempo, de modo que hay que llamar de vuelta desde el centro a las últimas personas mientras el resto del grupo espera y mira

Variaciones

Donde no hay laberinto, se puede extender un laberinto portátil de lona en una sala grande o marcar un patrón sencillo en el suelo con cuerda, cinta o tiza. Para las personas que no pueden recorrer el sendero, un laberinto de dedo (un patrón impreso o tallado que se sigue con el dedo) ofrece las mismas tres etapas estando sentadas. En un retiro, el laberinto también puede dejarse abierto durante las pausas para que las personas lo recorran a solas, sin ningún encuadre grupal. Escribir en un diario después del recorrido es una práctica habitual y puede ampliarse a una conversación en parejas.

Casos de uso

Reflexión individual durante un retiroTransición entre dos fases de un programa más largoCierre contemplativo de un programa de liderazgo o de coachingSostener una pregunta personal antes de una decisiónContrapeso tranquilo a un día de discusión

Cuándo usarlo

  • El lugar del retiro tiene un laberinto o se puede llevar uno de lona, y el programa tiene espacio para media hora de silencio

  • Los participantes han recibido mucha información y necesitan tiempo para darse cuenta de lo que piensan antes de la siguiente conversación

  • Un programa pasa de una fase a otra, por ejemplo de mirar atrás a planificar hacia adelante, y se quiere marcar el cambio

  • Cada persona carga con una pregunta personal, como una decisión de carrera o de liderazgo, que la discusión en grupo no va a responder por ella

  • El grupo ya ha ganado suficiente confianza mutua para estar en silencio sin incomodidad

Cuándo no usarlo

  • No hay laberinto ni una forma realista de montar uno; usar en su lugar la reflexión individual o la escritura guiada en un diario

  • El grupo necesita un resultado compartido o una decisión en ese bloque; un recorrido individual en silencio no produce ni lo uno ni lo otro, así que conviene una ronda de reflexión estructurada

  • La cultura del grupo o de la organización recela de todo lo que parezca espiritual y no es posible presentarlo de forma neutral; un Soundwalk o un simple paseo a solas dan una quietud parecida con menos carga

  • Hay participantes con movilidad reducida y el sendero es estrecho, irregular o está al aire libre con mal tiempo, salvo que se puedan ofrecer laberintos de dedo como alternativa equivalente

  • La agenda está apretada y habría que acortar el recorrido; sacar a la gente del centro con prisas anula su sentido

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Preguntas frecuentes

¿Qué es Labyrinth Walk?▾

Un Labyrinth Walk es una meditación caminando en silencio por el único sendero sinuoso de un laberinto hasta su centro y de vuelta. Veriditas, la organización fundada por Lauren Artress, describe tres etapas: soltar en el camino de entrada, recibir en el centro y regresar en el camino de salida. Las personas facilitadoras lo usan para la reflexión individual en retiros y programas largos.

¿Cuál es la diferencia entre este tipo de laberinto y un laberinto de encrucijadas?▾

Un laberinto de encrucijadas (en inglés, maze) tiene caminos que se bifurcan y callejones sin salida, y está construido para que uno se pierda. El laberinto que se usa aquí (labyrinth) tiene un solo sendero sin elecciones: lleva al centro y el mismo sendero lleva afuera. Por eso se presta a la reflexión, porque no hay nada que resolver.

¿Cuánto dura un Labyrinth Walk?▾

Depende del tamaño del laberinto y del número de personas, así que conviene recorrerlo antes y cronometrarlo. Para un grupo, calcular aproximadamente entre 30 y 60 minutos, incluidas la introducción, las entradas escalonadas y una breve reflexión. Las fuentes sobre la práctica no fijan una duración.

¿Hace falta un laberinto real?▾

Sí, en alguna de sus formas. Muchos centros de retiro, iglesias y parques tienen laberintos permanentes, y las versiones portátiles de lona pueden extenderse en interiores. Los laberintos de dedo, que se recorren con la mano sobre papel o madera, son una alternativa sentada cuando el espacio o la movilidad son limitados.

¿Es religioso un Labyrinth Walk?▾

Los laberintos tienen una larga historia en contextos religiosos y contemplativos, y muchos se encuentran en iglesias. El recorrido en sí no requiere ninguna creencia: puede presentarse simplemente como una caminata lenta y silenciosa con tiempo para pensar. Conviene decirlo con claridad y dejar que cada quien participe a su manera o no participe.

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Method descriptions on Workshop Weaver are original content written by our team, based on established facilitation practices. This method was inspired by work from Traditional contemplative practice; modern labyrinth movement associated with Lauren Artress and Veriditas.